Ver volar las palomas en retroceso es una aberración,
sus alas descomprimiendo el viento mientras retroceden es sinónimo de mi cerebro evaporando átomos.
June. June. June. eso es todo lo que mi loca cabeza escucha, quizá es el desvelo, quizá la angustia.
domingo, 6 de junio de 2010
Los espejos se cortan con tu cara, esa parte inundada de brea, de locura, de aminoácidos y proteínas, ah, es que tú también eres carne, pan duro, una fórmula química; no dudes en mudarte a refrigeradores que oculten tu miseria, podredumbre sobre el piso que gotea soledad, otro reflejo de lo que eres, otra forme de describirte.
Los espejos explotan, tú vas pisando el agua que se derrama, casi flotas, es negra, no te mostrará un reflejo, tienes ojos para mirar tu sombra, esa mancha te debe bastar.
Los espejos explotan, tú vas pisando el agua que se derrama, casi flotas, es negra, no te mostrará un reflejo, tienes ojos para mirar tu sombra, esa mancha te debe bastar.
Las manos de la mujer que acariciaba la brevedad de las puntas de la hierba, comenzaron a deshojar mariposas, la niña intentó detenerla, pero ellasiguió lanzando al viento los trocitos de alas; la suavidad de su tacto se volvíó materia de destrucción, la niña lloraba, los colores flotaban por todas partes y la mujer, hambrienta se dedicó, terminada la tarea, a comer una flor.
Había una nueva versión de mí, estaba dentro de una cajita roja con un lado transparente, justo detrás de un enorme cristal en el que podía leerse la casi resplandeciente palabra "juguetes"; todos los días la miraba a través del vidrio y ahorraba esperando comprarla; hasta aquella tarde en que en su lugar encontré el vacio y descubrí que con ella se habían llevado mi corazón.
Ayer saltaste sobre la blancura de una nube, la ventana estaba abierta y no pudiste resistirte, no notabas la velocidad con la que caías, tus alas planeaban en círculos de direcciones caóticas, tu mente era una con el abismo y quizá no sentiste la manera en que te quebrabas al estrellarte contra el asfalto
Alguna vez vi a un hombre desplumando aves, era como si les quitara los pétalos a las flores, lo hacía lentamente, sin tristeza en los ojos, quitaba pluma a pluma y las amontonaba en un cesto, las aves se movían, intentaban zafarse de sus manos, él las detenía con la facilidad con la que cualquier hombre detiene a una criatura, las desplumaba sin cambiar de postura, sólo se llenaba la punta de los dedos con sangre, mientras el banquito le mantenía de frente al horizonte en el que el sol le indicaba el momento de detenerse.
Algunas aves, quizá una o dos al año, lograban escapar de su manos, acariciaban el cielo por un momento, entonces otro hombre disparaba, las volvía sonido sin tiempo.
Mete el corazón en la licuadora, tiene que quedar cómo un líquido,
luego hornea los últimos despojos de los cuerpos ajenos,
báñalos con lo que exprimas de tus ojos.
No temas, el corazón era sólo un músculo minusválido,
un trozo sin equivalencia
y los cuerpos ajenos sólo eran buena vista
no hay quien los extrañe
Usa el licuado, ponlo en un vaso que invite a tomarlo,
pero advierte que es una bebida extremadamente amarga
deja los cuerpos sobre los platos,
pon un disco lleno de palabras mezcladas
y múdate al sueño en el que nada duele.
luego hornea los últimos despojos de los cuerpos ajenos,
báñalos con lo que exprimas de tus ojos.
No temas, el corazón era sólo un músculo minusválido,
un trozo sin equivalencia
y los cuerpos ajenos sólo eran buena vista
no hay quien los extrañe
Usa el licuado, ponlo en un vaso que invite a tomarlo,
pero advierte que es una bebida extremadamente amarga
deja los cuerpos sobre los platos,
pon un disco lleno de palabras mezcladas
y múdate al sueño en el que nada duele.
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