miércoles, 2 de junio de 2010

Llegó un camión cargado de arena y tiro su cargamento sobre mi cuerpo, me aplastó, no quiero que lo juzguen inhumano, porque creyó que ya era tiempo de que respirase arena, de que mis huesos descansaran bajo una capa de frescura.
Esto parece una unidad, una sola historia, pero estamos divididos....
Hoy nada me pudre el higado,
ya no te amo.
Alguna vez salté los charcos pronunciando tu nombre

martes, 1 de junio de 2010

ahora escribo tu nombre


algo más corto de lo que en realidad es,


estabas en la pasta de dientes,


ahí te recuerdo, no tenías forma,


sólo una gota transparente con algunas puntas azules,


estabas en un sueño,


eras el padre de la novia,


el sacerdote que moría tras aventarse del noveno piso,


la mujer que cruzaba las piernas con unas medias caladas,


eras la nariz dibujada bajo el chorro de la fuente de un viejo monumento


y creo haberte visto incluso en una nube,


corrompiendo el cielo


no vivías ahí, entre mis sueños,


lo sé porque te conocí en un bar


pero me pareció interesante mencionarte


en los idiomas que los viejos desconocen


en las formas en que te desdoblas


cuando no hay razones para  dormir más
Las guitarras me llevan a desconfiar de tu mirada, yo sólo quiero escuchar cómo late tu corazón, cuando el mundo vibra,  y sonreir.
Grita, grita conmigo, grita hasta el fin


las uñas siempre encuentran nuevos senderos, fórmulas para sobrevivir en la claridad de la espalda que desconoce el trazado de grutas o las omite. No quiero perderme, prefiero dejar de entender y dibujar mundos, que arda el limite de mi boca, en el señuelo de tu paz.
Las hojas se convirtieron en hallazgos, en tristes vientres conteniendo mi risa,
los hombres voltearon al escucharme gritar, el libro volaba en hojas,
el libro dejaba escapar a sus hijos en placentas flotantes,  en sonrisas llenas de lágrimas,
en el viento que recibia los cuerpos sin correcciones.
El ombligo era una triste sombra sobre la que mujer lloraba
  1. Al llevar mi corazón a jugar bajo la lluvia, los otros sentiran la necesidad de recordar su propia transparencia....
  2. Uno tiene que ser de cartón para convertirse en mariposa